El plan estratégico de ONU Mujeres para 2018–2021 define la dirección, objetivos y enfoques estratégicos de la entidad para apoyar los esfuerzos encaminados a conseguir la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres y niñas antes de 2030.
ANTECEDENTES
Declaración y Plataforma de acción de Beijing, el Programa de Acción de la
Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo y los documentos de los
resultados de sus revisiones, y las normas, resoluciones e instrumentos aplicables de
las Naciones Unidas que fundamenten, aborden y contribuyan a la igualdad de
género, el empoderamiento de la mujer y el avance de las mujeres, así como con la
Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, con el acuerdo y consentimiento del
país anfitrión y teniendo en cuenta las diversas realidades, capacidades y niveles de
desarrollo del país, respetando el espacio de políticas nacionales y manteniendo la
coherencia con las normas y compromisos nacionales pertinentes.
PROBLEMATICAS
Las mujeres y las niñas siguen haciendo frente a barreras estructurales,
deficiencias en la gobernanza, violencia generalizada, incluido el asesinato selectivo
de los defensores de los derechos humanos de las mujeres, el feminicidio, las
prácticas nocivas y los estereotipos y las normas sociales discriminatorias que
niegan o restringen sus derechos civiles, políticos, económicos, sociales y
culturales, además de minar su salud sexual y reproductiva, y sus derechos
reproductivos. Pese a los importantes logros conseguidos en el campo de la
educación, las perspectivas del mercado laboral siguen siendo en general más
desfavorables para las mujeres jóvenes que para los hombres jóvenes en casi todas
partes del mundo3
. A menudo los desafíos son más acusados para aquellas personas
que deben afrontar múltiples formas de discriminación interrelacionadas.
PLANES BASADOS EN ESTOS PRINCIPIOS:
1- Trabajar con todos los movimientos, ONGS, FUNDACIONES para lograr el empoderamiento de las mujeres y niñas, en especial de los grupos marginados y estigmatizados.
2- Adoptar enfoque integral que persiga la plena igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.
3- Beneficios sinérgicos entre el empoderamiento, la igualdad de género y todas las dimensiones del desarrollo sostenible.
4- Enfoque basado en derechos humanos en línea con los estándares internacionales y que no deje a nadie atrás a través de las siguientes medidas: combatir las desigualdades y la discriminación; implicar de forma significativa a los beneficiarios, incluidas las organizaciones de mujeres, y otros
agentes del cambio, como hombres y niños, y actuar contra la situación de las mujeres que sufren un mayor índice de pobreza y exclusión, incluidas aquellas
que deben hacer frente a la marginación y a múltiples formas de discriminación
interrelacionadas. La Agenda 2030 insta a prestar especial atención a los jóvenes, a las personas con discapacidad, personas con VIH/SIDA, personas de edad
avanzada, indígenas, refugiados y desplazados internos y migrantes. PRINCIPIO DE UNIVERSALIDAD
5- Rendir cuentas para conseguir resultados, transparencia y eficacia de costes
Nuestras soluciones
Los programas conjuntos de la UE y ONU Mujeres han conseguido resultados cuantificables en diversos ámbitos y han contribuido a mejorar las vidas de las mujeres y las niñas en todo el mundo. Mediante esta acción conjunta, ambas organizaciones han impulsado leyes y presupuestos sensibles al género, proporcionado servicios a las mujeres sobrevivientes de la violencia que pueden salvarles la vida, y trabajado con comunidades para derribar los estereotipos de género.
El programa de la UE y ONU Mujeres “Spring Forward for Women” contribuyó a establecer la Red de Mujeres Parlamentarias por la Igualdad, “Ra-edat”, que incluye a más de 130 mujeres parlamentarias en activo y retiradas de 12 países, además de la red árabe “Khadija”, que facilita el intercambio de conocimientos entre mujeres emprendedoras.
Un programa conjunto de la UE y ONU Mujeres en Georgia ha incorporado medidas innovadoras a favor del empoderamiento económico de las mujeres, beneficiando a las mujeres y las niñas de minorías étnicas, mujeres reclusas, y mujeres que residen en entornos aislados así como a mujeres desplazadas internamente y afectadas por conflictos. En Kirguistán, gracias a escuelas de verano y talleres especiales para jóvenes, las y los estudiantes y el personal docente se han convertido en activistas del género en sus escuelas y comunidades. Entretanto, se ha impartido capacitación y apoyo a nuevas emprendedoras de grupos minoritarios para crear empresas y fomentar una recuperación duradera en el Kosovo después del conflicto (según la resolución 1224 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas).
Mediante la promoción de reformas legislativas y talleres para las mujeres trabajadoras migrantes como parte de un programa para varios países implementado en México, Moldova y Filipinas —los principales corredores del mundo de trabajadoras migrantes— ONU Mujeres colabora con la UE para fomentar y proteger los derechos. La UE y ONU Mujeres también han creado un fondo conjunto para respaldar 15 proyectos con organizaciones de la sociedad civil que trabajan por la igualdad de género en Chile.
En África, la UE y ONU Mujeres apoyan a las mujeres y las niñas para que desempeñen un papel activo en la prevención de conflictos, el establecimiento de la paz y la consolidación de la paz en la zona septentrional de Nigeria, al tiempo que capacitan a las mujeres de Liberia para que adquieran habilidades de alfabetización y emprendimiento, entre otras, a fin de mejorar su seguridad física y económica.
En las islas Salomón, la UE y ONU Mujeres respaldaron la producción de un serial dramático para radio que explica la historia ficticia de una mujer que se presenta a las elecciones para animar a más mujeres a que alcen la voz y opten por puestos de liderazgo. En Timor-Leste, la UE y ONU Mujeres forjaron alianzas con el gobierno y partes interesadas de la sociedad civil para prevenir la violencia de género, incluida la campaña de sensibilización “Dili seguro”.
| CAMPAÑA NARANJA VIOLENCIA DOMÉSTICA CONTRA LA MUJER |
La etiqueta #EscúchameTambién da protagonismo a las voces de las mujeres y las niñas que han sobrevivido a la violencia, que defienden los derechos de las mujeres día tras día y que pasan a la acción, muchas de las cuales lo hacen lejos de los reflectores o de los titulares mediáticos. Son rostros que probablemente no conozcamos de los periódicos y casos de los cuales no hemos oído hablar en los medios sociales.
Sus voces y sus opiniones deben ser escuchadas.
Una de cada tres mujeres sufre violencia a lo largo de su vida, independientemente de su estatus social, clase, raza, país o grupo de edad. Son demasiadas mujeres. Para muchas de ellas el momento #MeToo todavía no ha llegado, ya que el hecho de expresarse puede tener consecuencias fatales, y la supervivencia es un camino largo y complicado.
Actualmente nos encontramos en un punto de inflexión. Las conversaciones mundiales de los medios sociales y los movimientos de activistas y sobrevivientes nos han enseñado que cuando nuestras voces se juntan en una, es posible desafiar los desequilibrios de poder históricos e influir en el cambio duradero.
Combatir la discriminación y la violencia contra las mujeres y las niñas es un objetivo fundamental del mandato de ONU Mujeres. Por otro lado, sabemos que hay soluciones que pueden promover el cambio transformacional que queremos ver, por ejemplo: un enfoque integral que incluya leyes junto con su implementación decidida para proteger a las mujeres y las niñas ante la violencia, medidas de prevención desde una edad temprana y la prestación de servicios accesibles a todas las sobrevivientes.
Con ocasión de los 16 Días de activismo, esta selección incluye las historias de mujeres y hombres valientes que están allanando el camino para conseguir un mundo mejor, más seguro y más igualitario para todas y todos. Únete con el lema #EscúchameTambién.
Acciones en ITALIA/ONU
- Italia y ONU Mujeres firmaron el Convenio de ratificación por medio del cual Italia contribuirá con una aportación de 3,5 millones de euros al programa para el "Empoderamiento Económico de las Mujeres” en los países de Honduras, Guatemala y El Salvador.
- Asignación de asistencia oficial para el desarrollo e iniciativas de política exterior para abordar la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres (Italia, Irlanda, Noruega).
- ONU Mujeres y la Unión Europea (UE) han colaborado para empoderar y proteger los derechos de las mujeres y las niñas desde la creación de ONU Mujeres. Tras la firma de un acuerdo de asociación en 2012, la cooperación se ha afianzado a todos los niveles. En el período de 2012 a 2017, los acuerdos de contribución de la UE ascendieron a más de 91 millones de USD (76,9 millones de euros) para programas de ONU Mujeres en más de 70 países de todo el mundo, lo que la convierte en uno de los donantes habituales de la organización más importantes. ONU Mujeres es uno de los principales organismos que colabora en la Iniciativa Spotlight, una iniciativa mundial de la UE y las Naciones Unidas prevista para varios años, centrada en eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas.
Medidas para abordar la violencia
- En la mayoría de países donde existen datos, menos del 40 por ciento de las mujeres que sufren violencia buscan algún tipo de ayuda. Entre las mujeres que lo hacen, la mayoría recurre a la familia y a amistades y muy pocas confían en instituciones y mecanismos oficiales, como la policía o los servicios de salud. Menos del 10 por ciento de aquellas mujeres que buscaron ayuda tras haber sufrido un acto de violencia lo hicieron recurriendo a la policía [14].
- Al menos 144 países han aprobado leyes sobre violencia doméstica y 154 disponen de legislación sobre acoso sexual. Sin embargo, ni siquiera contar con una ley garantiza que ésta siempre respete o aplique las normas y las recomendaciones internacionales [15].
- La disponibilidad de datos sobre la violencia contra las mujeres ha aumentado significativamente en los últimos años. Desde 1995, más de 100 países han llevado a cabo al menos una encuesta sobre esta cuestión. Más de 40 países realizaron como mínimo dos encuestas en el período entre 1995 y 2014, lo que significa que, dependiendo de la comparabilidad de las encuestas, existe la posibilidad de analizar los cambios a lo largo del tiempo [16].
No dejar a nadie atrás
- Las pruebas indican que determinadas características de las mujeres como, por ejemplo, la orientación sexual, la discapacidad o la etnicidad y algunos factores contextuales como las crisis humanitarias, incluidas las situaciones de conflicto y posteriores al conflicto, pueden aumentar la vulnerabilidad de las mujeres ante la violencia [17].
- En 2014, el 23 por ciento de las mujeres no heterosexuales (aquellas que identificaban su orientación sexual como lesbianas, bisexuales u otras opciones) entrevistadas en la Unión Europea indicó haber sufrido violencia física y/o sexual fuera de su relación sentimental por parte de agresores de ambos sexos, en comparación con el 5 por ciento de mujeres heterosexuales [18].
- Las pruebas indican que determinadas características de las mujeres como, por ejemplo, la orientación sexual, la discapacidad o la etnicidad y algunos factores contextuales como las crisis humanitarias, incluidas las situaciones de conflicto y posteriores al conflicto, pueden aumentar la vulnerabilidad de las mujeres ante la violencia [17].
- En 2014, el 23 por ciento de las mujeres no heterosexuales (aquellas que identificaban su orientación sexual como lesbianas, bisexuales u otras opciones) entrevistadas en la Unión Europea indicó haber sufrido violencia física y/o sexual fuera de su relación sentimental por parte de agresores de ambos sexos, en comparación con el 5 por ciento de mujeres heterosexuales [18].
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